Marca gallega Cholita Corme

Cholita Corme, complementos reciclados con alma marinera

Cholita Corme crea prácticos y originales accesorios a partir de redes de pesca recuperadas.

Esta iniciativa de economía circular permite reducir los desechos de nuestros océanos al mismo tiempo que pone en valor el oficio de las ‘redeiras’ de Galicia, muy debilitado en la actualidad.

Cholita Corme es el resultado del impulso de la emprendedora y visionaria Gema Neira y el empoderamiento de mujeres de Corme y Portonovo que, aplicando sus saberes tradicionales, hacen posible la creación de productos innovadores de diseño sostenible.

Los artículos de esta firma gallega ponen en relieve la belleza de un tejido que conserva toda la historia, tradición y cultura de los pueblos marineros.

De diseño versátil, las bolsas Cholita Corme son capaces de funcionar en cualquier estilo u ocasión. Pueden usarse para ir a la compra ya que son una alternativa zero waste a las bolsas de plástico de un solo uso. Al mismo tiempo, se convierten en un complemento ideal para llevar tanto en las situaciones más informales como en las más elegantes.

Se trata de una genial iniciativa que permite ensalzar el pasado y mejorar las condiciones de vida de futuras generaciones.

Bolsos de redes de pesca para limpiar los océanos

Más de siete millones de toneladas de basura terminan cada año en los mares y océanos de nuestro planeta: botellas y bolsas de plástico, neumáticos, redes de pesca, latas, pilas, colillas…

De toda la basura encontrada en las playas, los aparejos de pesca suponen un 27%. El impacto de los desechos derivados de las actividades realizadas en el mar afecta a la biodiversidad, la fauna marina y la salud de los seres humanos.

Se estima que los residuos presentes en el mar causan la muerte de unos 100.000 mamíferos marinos cada año. Los animales se enredan y quedan atrapados en redes de pesca o cabos abandonados, debilitándose y sin posibilidad de ingerir alimento.

Las redes de pesca están fabricadas con tejido de poliéster y poliamidas, derivados del petróleo altamente contaminantes que se fragmentan, pasados los años, hasta convertirse en microplásticos. Los microplásticos terminan por entrar a través de la cadena trófica en los estómagos de muchas especies marinas que, posteriormente, son consumidas por el ser humano. El resultado es la ingesta de químicos tóxicos.

Cholita Corme es una apuesta romántica que no solo da una nueva vida a redes de pesca en desuso, sino que además contribuye a la limpieza de mares y océanos y, en definitiva, a mejorar la salud del planeta y los seres vivos que lo habitan.