Filtrar

Mostrando los 2 resultados

Llega el verano y con él las vacaciones, la playa, la piscina y aumentamos nuestra exposición al sol. Los protectores solares son productos cosméticos que cuentan con una combinación de varios filtros de luz ultravioleta. A través de diferentes mecanismos, buscan proteger la piel de los efectos dañinos de los rayos del sol.

Es importante que no te expongas al sol más horas de las recomendadas y, cuando lo hagas, uses siempre protectores solares.

Tipos de protectores solares

El sol es necesario para que nuestro organismo sintetice la vitamina D a través de la cual, los huesos van a fijar el calcio que ingerimos a través de los alimentos. El problema de la exposición solar es que no tomamos el sol de la manera adecuada, no nos protegemos debidamente y, además, tomamos el sol más horas de las necesarias.

A continuación te detallamos todos los tipos de protectores solares:

Protectores solares con filtros químicos

Los protectores solares con filtros químicos protegen la piel absorbiendo la radiación ultravioleta y transformándola en calor que luego se libera. Estos tipos de protectores solares tienen varios inconvenientes, tanto para nuestra salud como para el medio ambiente:

  • Por un lado, la piel de manera natural nos protege frente al sol como una barrera, a través de la epidermis y de la sudoración. Los filtros químicos no permiten que la piel transpire correctamente y tapona esos poros.
  • Por otro lado, como actúa como una película, la piel no emite una señal de alarma cuando nos vamos a quemar. Normalmente, cuando llevamos muchas horas de sol, la piel comienza a ponerse roja y, de esta manera, nos avisa de manera natural que ya hemos cubierto las horas necesarias de sol. Al utilizar los filtros químicos, no ocurre este proceso natural de la piel y ésta no nos avisa, por tanto, estamos expuestos un mayor número de horas del necesario y la piel sufre.
  • Los filtros químicos no solo afectan negativamente a nuestra salud, sino que también son perjudícales para el medio ambiente. Son una amenaza para los océanos, lagos, ríos y las aguas en general.

Protectores solares con filtros físicos

Los protectores solares con filtros físicos son una buena alternativa a los filtros químicos perjudiciales para nuestra salud y para el medio ambiente.

Lo que hacen los filtros físicos es proteger la piel con una pantalla de manera natural reflejando la luz ultravioleta. Los productos que se utilizan como filtros físicos son, principalmente, el dióxido de titanio y el óxido de zinc. Lo que hacen estos minerales es absorber los rayos ultravioletas de una manera natural sin que penetren en nuestra piel.

Los protectores solares con filtros físicos no penetran en el organismo y, además, no producen alergias ni alteran nuestra salud.

La desventaja de los filtros físicos es que están compuestos por polvos minerales, lo que hace que sean un poco más pastosos, por lo que cuando nos los aplicamos en la piel queda como una película blanca.

Nanopartículas

La nanotecnología es una solución estética de muchas marcas para evitar la pastosidad de los filtros físicos. El problema es que su tamaño es tan pequeño que nuestro cuerpo absorbe estas nanopartículas a través de la epidermis o por inhalación, llegan a nuestros vasos sanguíneos o acceden al material genético de nuestras células, siendo éstas perjudiciales para nuestra salud.

Por este motivo es muy importante que te asegures que los protectores solares con filtros físicos que te pongas en la piel no contengan nanopartículas.

El reglamento europeo obliga a que cualquier cosmético que contenga nanopartículas, debe especificarlo en los ingredientes con el sufijo “nano”, por lo que, cuando vayas a comprar un protector solar, debes fijarte bien en este contenido.

Protectores solares con filtros vegetales

Otra de las alternativas naturales de las que disponemos es el uso de los filtros vegetales.

Ciertos aceites vegetales naturales contienen protección solar, pero ésta es una protección solar muy bajita, por lo que hay que tener bastante cuidado. Es decir, los aceites vegetales nos van a permitir proteger nuestra piel, pero no los puedes usar como sustituto al protector solar.

Puedes aplicar los filtros vegetales de manera habitual, como por ejemplo, al salir de la ducha. Estos aceites tienen una protección solar de entre 4 y 10. Mezclando varios aceites vegetales adecuados se podría conseguir protección solar de hasta 30.

¿Cuál es la diferencia entre un protector solar de factor 50 y un protector solar de factor 30?

Los protectores solares con factor de protección 50, significa que tenemos que renovar la aplicación del protector solar cada 5 horas. Si los protectores solares tienen un factor de protección es 30, significa que tenemos que renovar su aplicación cada 3 horas.

Exposición solar

Además de proteger nuestra piel con todos estos productos, es importante también proteger la piel a través de la ropa y gorros. Se recomienda no tomar el sol en las horas más calurosas del día como puede ser desde las 12 de la mañana a las 2 de la tarde ya que, probablemente, nos quemaremos.

Hay que tener en cuenta que, durante todo el año, nuestra piel está protegida por la ropa de los rayos solares, exceptuando la cara o ciertas zonas en la que nos da un poquito más el sol. Por eso, al llegar el verano, no es recomendable exponer nuestra piel a horas y horas de sol porque, aunque la protejamos, la piel va a sufrir.

Debes mantener la piel hidratada durante todo el año, pero en verano hay que hidratarla todavía más, ya sea través productos de cosmética natural, como de una ingesta de agua adecuada y de una alimentación saludable.

Los alimentos como la zanahoria, la calabaza o el tomate, por ejemplo, son alimentos con un alto contenido en betacarotenos y nos van a permitir que nuestra piel se broncee de una manera más eficaz. Además, va a estar mejor protegida para evitar quemaduras solares.