Altri en Palas de Rei es un proyecto industrial promovido por una multinacional portuguesa que pretende instalar una macrofábrica de fibras textiles a partir de celulosa en el corazón de Galicia. Más allá de los titulares y de los comunicados oficiales, hay mucho que no se cuenta. Si quieres entender de verdad qué implica el proyecto GAMA de Altri en Palas de Rei y por qué ha generado tanta preocupación, aquí te lo contamos con todos los detalles.
¿Qué es Altri y qué pretende hacer en Palas de Rei?
Altri es una empresa portuguesa dedicada a la producción de pasta de celulosa, y en los últimos años ha puesto el foco en diversificar hacia el sector textil a través de fibras celulósicas. Su plan para Galicia es levantar una gigantesca fábrica de fibras textiles en Palas de Rei, bajo el nombre de «proyecto GAMA». La justificación oficial es que se trata de una planta de última generación orientada a la sostenibilidad, la eficiencia y la circularidad.

Pero más allá del relato corporativo, hablamos de una industria que necesitará millones de toneladas de eucalipto al año, ocupará cientos de hectáreas de suelo rústico y consumirá ingentes cantidades de agua. La puesta en marcha del proyecto requerirá una inversión estimada de 1.000 millones de euros, y se ha solicitado financiación pública por valor de 250 millones a través de los fondos Next Generation.
El impacto ambiental del proyecto de Altri en Palas de Rei
Hablar del impacto ambiental del proyecto de Altri es quedarse corto. No se trata solo de una fábrica más: es un modelo industrial que choca de frente con los principios de sostenibilidad que tantas personas y pequeñas empresas llevamos años defendiendo. Buena parte de los datos que citamos a continuación proceden de informes de Greenpeace y de la plataforma Ulloa Viva, así como de documentos oficiales de evaluación ambiental.
| Impacto | Descripción |
|---|---|
| Consumo de agua | Captación de hasta 46 millones de litros diarios del río Ulla |
| Vertido de agua contaminada | Devolución de solo 30 millones de litros, con contaminantes |
| Riesgo para ecosistemas acuáticos | Alteración del embalse de Portodemouros y eutrofización del Ulla |
| Zonas protegidas afectadas | Serra do Careón y Red Natura 2000 en riesgo |
| Especies autóctonas en peligro | Armeria merinoi, Santolina melidensis, Leucanthemum gallaecicum |
| Hábitats únicos destruidos | Destrucción del único alcornocal en A Ulloa |
| Emisiones atmosféricas | Chimenea de 75 m emitiendo NOx, SOx, CO y partículas PM |
| Riesgo para la salud humana | Valores de emisión por encima de los límites de la OMS |
Aguas y ecosistemas en riesgo
La fábrica captaría hasta 46 millones de litros diarios del río Ulla, una cifra equivalente al consumo de toda la provincia de Lugo. Devolvería solo 30 millones, pero contaminados con cargas orgánicas, nitratos, fosfatos y sulfatos que alterarían el equilibrio ecológico del embalse de Portodemouros. Esto podría extender la eutrofización a lo largo del año, afectando al marisqueo en la ría de Arousa y a las captaciones de agua potable que abastecen a más de 140.000 personas.

Pérdida de biodiversidad
El proyecto industrial se instalaría muy cerca de zonas protegidas por la Red Natura 2000, como la Serra do Careón. En la zona afectada viven especies autóctonas de flora que no existen en ninguna otra parte del mundo: Armeria merinoi, Santolina melidensis, Leucanthemum gallaecicum… muchas en peligro crítico de extinción. También habitan anfibios vulnerables, aves protegidas y el único alcornocal conocido en toda la comarca de A Ulloa. Con el avance del monocultivo de eucalipto, todo ese patrimonio natural quedaría arrasado.

Emisiones a la atmósfera
La fábrica incluirá una chimenea de 75 metros de altura que emitirá gases tóxicos como óxidos de nitrógeno, azufre, monóxido de carbono y partículas finas. Los valores estimados de emisiones ya están cerca o por encima de los límites recomendados por la OMS. Es decir, se pondría en peligro la salud de miles de personas de forma directa.

Así hablan los medios de Altri en Palas de Rei
Si buscas «ALTRI en Palas de Rei» en Google, verás que la mayoría de los artículos en los primeros resultados son contenidos patrocinados. Están pagados para que hablen bien del proyecto, con titulares que suavizan la realidad: se refieren a eficiencia, sostenibilidad, oportunidad… pero apenas mencionan los impactos ambientales o la oposición social.
Y ojo, no estamos en contra de que un medio pueda recibir ingresos por publicidad. Pero sí lo estamos cuando esa publicidad se utiliza para ocultar un daño que afectará a todos.
En medio de ese panorama, encontramos a LaSexta, que en estos momentos se posiciona contra el megaproyecto. Pero no perdamos de vista quiénes son. Una cadena experta en capitalizar unos valores para manipularlos al servicio del mejor postor. Son medios —y periodistas— que deberían tatuarse en la frente: “Si no les gustan mis principios, tengo otros”. Porque cuando no eres dueño ni de tu propio culo, acabas pidiendo permiso hasta para sentarte.
¿Quién apoya a esta macroindustria?
El apoyo institucional al proyecto de Altri en Palas de Rei es claro. La Xunta de Galicia ha defendido su viabilidad desde el principio, y ha colaborado activamente para facilitar los trámites. Se están destinando millones de euros de fondos europeos para allanar el camino.
A nivel social, también han aparecido entidades como el autodenominado Foro Fieito, que se presenta como un espacio para el diálogo y la sostenibilidad, pero cuyo vínculo con grandes proyectos contaminantes está generando una gran preocupación. Queremos dejar claro que nosotros no tenemos nada que ver con ellos, por mucho que utilicen nuestro nombre.
Altri en Palas de Rei no es desarrollo, es expolio
En un momento en el que todos hablamos de sostenibilidad, de frenar el cambio climático, de proteger lo local y lo natural, que se presente como «avance» un modelo industrial tan agresivo como este es un sinsentido.

El proyecto de Altri en Palas de Rei podrá crear algo de empleo estable, sí. Pero ¿a qué precio?
No revitalizará el rural. No impulsará un sector textil sostenible. Al contrario: es un megaproyecto que viene a extraer recursos (agua, madera, suelo) para alimentar una cadena global donde las ganancias acaban fuera, mientras el impacto —ecológico, social y económico— se queda aquí. Es expolio, no desarrollo.
Desde nuestra experiencia en el sector textil sostenible, sabemos que hay otras formas de hacer las cosas. Se puede trabajar con fibras textiles —como por ejemplo la fibra de cáñamo— sin arrasar montes ni contaminar ríos. Sabemos que proteger la biodiversidad no es una utopía. Es una cuestión de voluntad.
Por eso decimos alto y claro que el proyecto GAMA no es la Galicia que queremos.
MÁS ARTÍCULOS RELACIONADOS

