Economía circular: hacia un modelo de consumo más sostenible

Desde hace varios años, numerosos países han declarado la denominada «emergencia climática». Precisamente, una de las armas para combatirla es la economía circular, cuya puesta en marcha es cada vez más patente. En este artículo, te explicamos en qué consiste esta propuesta que deben seguir implantando ciudadanos, empresas e instituciones.

Qué es la economía circular

La economía circular es un concepto que trata de establecer un nuevo modelo económico, de producción y consumo que proteja el medioambiente y permita un desarrollo sostenible. Una de las organizaciones internacionales que está más involucrada en esta estrategia es la Unión Europea. La UE fomenta la apuesta decidida de la sociedad por este modelo alternativo basado en compartir, reutilizar, renovar y reciclar materiales el máximo número de veces posible.

Economía circular sostenible

La clave está en sustituir el sistema actual, basado en la utilización y desecho de los recursos, y que genera un importante gasto acelerado de las materias primas del planeta. Por lo tanto, lo que se busca, básicamente, es recuperar para el ciclo de producción y consumo los recursos que hasta ahora se perdían.

Cómo está planteado en el modelo actual

Se propone un cambio de paradigma que modifique el modelo actual de explotación de los recursos. Lo más importante es minimizar los residuos de productos y servicios. De esta manera, los componentes pueden mantenerse en el ciclo productivo y adquirir una segunda vida como parte del reciclaje.

Una de las políticas que ha sido señalada por la UE como más perjudicial en este sentido es la obsolescencia programada. Ciertas empresas fabricantes de dispositivos diseñan sus artículos para que tengan una vida útil más corta de la que sería posible. Recientemente, algunos países, como Italia, han comenzado a multar estas prácticas.

El crecimiento de la población mundial es un fenómeno que preocupa desde hace décadas. Según las Naciones Unidas, a finales de siglo habrá cerca de 11 000 millones de personas en el planeta. Esto provocará, inevitablemente, que la demanda de recursos crezca de forma considerable. Por lo tanto, es primordial trabajar sobre la demanda y gestionarla de manera adecuada, porque los recursos del planeta son limitados.

Tres principios para llevarla a la práctica

En la actualidad, y desde hace varios años, se han identificado tres principios básicos, conocidos como las tres erres: reciclar, reducir, reutilizar. Están vinculados, como no podía ser de otro modo, con la forma en que consumimos los productos y servicios que forman parte de nuestras vidas.

Reciclaje de cartón

  • Reciclar: Hace referencia al proceso de recolección de materiales para darles una segunda vida a través de la separación, según sus compuestos principales. Integra la cadena de suministro y la gestión de residuos para garantizar una nueva forma de utilización.
  • Reducir: Consiste en minimizar el número de recursos materiales que empleamos en la vida diaria. Lo mismo sucede con los productos que pueden ser contaminantes, en los que se pone el foco para evitarlos. También implica concienciar a la población para que escoja las opciones más sostenibles.
  • Reutilizar: Defiende la propuesta de dar una segunda vida a los productos a través de su descomposición en materiales más simples. Después, son procesados de nuevo para aprovechar al máximo sus cualidades. El potencial de reutilización dependerá, como puedes suponer, del material.

Ocho beneficios y objetivos de la economía circular

La implantación de este modelo de producción y consumo stá considerado un objetivo por organizaciones, instituciones públicas y empresas. Esto se debe a las numerosas ventajas que se pueden obtener en todos los sentidos. Entre ellas, las más relevantes son las relacionadas con la economía, la gestión de residuos y, por supuesto, el medioambiente.

  1. Protege los recursos naturales: Consigue reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y combate la tala indiscriminada de árboles.
  2. Fomenta la servitización: Apoya la concesión de servicios en lugar de productos mediante su posesión temporal (alquiler).
  3. Impulsa la economía local: Contribuye con las políticas de kilómetro cero, que buscan proteger al pequeño comercio y reducir la contaminación del transporte.
  4. Genera empleo de calidad: Crea nuevos puestos de trabajo, al dinamizar el pequeño comercio y las nuevas modalidades de generación de residuos.
  5. Da lugar a nuevos modelos de negocio: Permite adquirir enfoques innovadores en modelos empresariales tradicionales, dejando a un lado la obsolescencia programada.
  6. Potencia la innovación: Supone un impulso para las compañías centradas en el reciclaje y la reutilización de productos o componentes, sobre todo, de electrónica.
  7. Aporta valor al consumidor: Permite desarrollar productos más fiables y duraderos que no estén concebidos para el «usar y tirar», lo que aumenta su rentabilidad.
  8. Crea imagen de marca: Los negocios que apuesten por este tipo de economía pueden generar una mayor reputación ante los consumidores.

Como puedes ver, este alineamiento entre beneficios y objetivos es una declaración de intenciones. La razón es que muchas estrategias de las compañías actuales pasan por la sostenibilidad o la tienen como herramienta fundamental.

Ejemplos que reflejan la realidad

Lo que queremos mostrarte en esta sección es que la economía circular no es un concepto estático. En realidad, está abierto a la incorporación de nuevas ideas. Por esta razón, numerosas empresas lo han convertido en su eje vertebrador, como podemos ver en sectores tan dispares como los textiles o la construcción:

  • Obtención de leche no apta para consumo humano con el fin de crear lana.
  • Producción de lubricantes y pinturas con aceite usado.
  • Utilización de residuos orgánicos para la generación de biogás o biomasa.
  • Fabricación de mamparas aislantes con vidrio reciclado de botellas.
  • Elaboración de mochilas con pantalones vaqueros reciclados (como el modelo exclusivo de Fieito).
  • Obtención de geotextil de poliéster mediante el plástico reciclado.
  • Conversión de restos vegetales de la agricultura en papel.
  • Fabricación de materiales de construcción a través de virutas de neumáticos.

Ejemplo cartera reciclada de neumáticos

Como has podido comprobar, la economía circular es una propuesta de futuro, pero que ya se ha puesto en marcha. La sostenibilidad y el cuidado del medioambiente requieren que esta estrategia se convierta en un pilar fundamental. Para ello, la implicación activa de la población en su vida diaria resulta clave. Por ello, te animamos a seguir estos principios y practicar las iniciativas de reducir, reutilizar y reciclar.

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